Soy Alejandro Luque. Investigo casos que el sistema dejó atrás.
Seis años. Más de setecientos casos. Especialización progresiva en autismo.
Aceso Lumina · consulta clínica
NeuroApoyo · mentoría en autismo
Academia AL · formación
A qué dedico mis días ahora mismo.
Acompaño familias con un hijo en el espectro autista, en procesos de seis meses dentro de NeuroApoyo.
Trato adultos con cuadros digestivos, hormonales o inmunológicos sin diagnóstico claro, desde Aceso Lumina.
Imparto formación en universidades, congresos y escuelas sanitarias en tres continentes.
Investigo nuevos enfoques no farmacológicos, contrastando con literatura clínica reciente.
Dirijo Academia AL, donde formo a profesionales sanitarios en estos enfoques.
Seis años. Línea de tiempo.
Empieza mi carrera profesional.
Primeras consultas en pleno confinamiento. Primeras formaciones en ITEP, Finsolutia y Vivo Sano.
Entrada en Escuela de Salud Integrativa.
Inicio de docencia regular en ESI. Primeros casos pediátricos complejos en consulta.
Ampliación de programas formativos.
Más programas docentes en ESI. Consolidación del enfoque clínico no farmacológico.
Salto a tres continentes.
Docencia en Universidad del Zulia (Venezuela), Escuela de Biohacking Online y Clínica SAMU Wellness.
Nace el programa de mentoría.
Lanzamiento de NeuroApoyo: mentoría clínica de seis meses para familias con autismo. Docencia en Supranutrición y Microbiológica.
Nace Aceso Lumina.
Lanzamiento de Aceso Lumina como consulta clínica de referencia. Docencia en Hospital de Jesús (México), Fundación Uniendo Corazones (Colombia), Hifas da Terra y SupraHealth.
I Congreso de Daños por Vacunas.
Más de 200 familias acompañadas en autismo. Pacientes en 7 países. Participación en el I Congreso de Daños por Vacunas.
Cómo llegué aquí.
Crecí en Bormujos, Sevilla. Familia obrera, sin tradición sanitaria. Empecé a estudiar nutrición porque quería ayudar a amigos atletas a entrenar mejor. No tenía una vocación clara: tenía una curiosidad concreta.
Repetí tres cursos. Cambié de universidad. Me mudé a Madrid sin saber muy bien adónde iba.
Repetir tres cursos me enseñó algo que no encontré en ningún manual: el conocimiento real se construye fuera del libro de texto.
En 2020, durante el confinamiento, empecé a trabajar. Primero amigos. Después familiares. Después familias enteras con problemas que sus médicos no sabían cómo abordar.
Lo que aprendí en consulta no estaba en los libros. Aprendí a leer expedientes, a contrastar con literatura clínica reciente, a no creer en protocolos genéricos. Aprendí, sobre todo, que el tiempo es la medicina más infravalorada.
Hoy, seis años después, sigo investigando cada caso como si fuera el primero.
Por qué decidí dedicarme al autismo.
Una madre. Cinco profesionales. Dos años sin respuesta.
Llegó una madre con un niño de cinco años. Diagnóstico TEA. Había pasado por cinco profesionales en dos años. Me dijo: ya no sé qué hacer.
Seis meses estudiando un solo caso.
Microbiota, alimentación, entorno, inflamación. Probé. Ajusté. Volví a probar. La mejoría llegó cuando dejé de aplicar protocolos genéricos y empecé a investigar el caso.
Sí hay margen. Solo hace falta tiempo.
Cuando vi que sí había margen donde otros decían que no, supe que tenía que dedicarle más horas. Hoy acompaño más de doscientas familias así.
Cómo trabajo cada caso. Sin atajos.
Estudio del paciente antes de proponer nada.
Recibo información clínica completa: historial, analíticas previas, hábitos, entorno familiar, dieta actual, fármacos y suplementación.
Antes de plantear una hipótesis, dedico tiempo a leer el expediente como un investigador, no como un dispensador de protocolos.
Cada caso se aborda como una investigación clínica.
Formulo hipótesis específicas para ese paciente. Las contrasto con literatura clínica reciente y con casos análogos que he acompañado antes.
Esto es lo que diferencia mi consulta de un protocolo genérico: no aplico la misma respuesta a problemas distintos.
Te entrego un plan clínico hecho para tu caso.
Estrategias nutricionales, suplementación de precisión, ajustes de entorno, prioridades semanales y mensuales.
Cada decisión está documentada y justificada. Sabes por qué hacemos cada cosa, en qué orden y qué esperamos ver.
Acompaño el proceso completo. Reevalúo cada cambio.
El seguimiento es parte del método, no un extra. Revisamos hipótesis, ajustamos plan, contrastamos analíticas de control.
Las señales preceden a los síntomas. Mi trabajo es leerlas antes de que sea tarde.
Casos clínicos en seis años. Lo más útil que puedo enseñarte sobre mí está ahí.
Ver casos clínicos →He impartido formación en:
Si te he interesado, escríbeme.
Leo cada caso personalmente. No tengo equipo de derivación. Si esto encaja, lo verás en la primera conversación.
Pedir valoración inicial